El anti-fax
EL ANTI-FAX
Voy a referirme al dispositivo llamado FAX o TELEFAX, que es bien conocido: consiste, de hecho, en un sistema de fotocopia a distancia, usando el teléfono como via de transferencia. Pues bien, este aparato, tan respetado y usado intensamente hasta hace algunos años, sobrevive a pesar de sus graves inconvenientes, que paso a detallar.
En primera instancia, es MUY CARO. Es caro (y malo) el papel que usa y sobre todo es cara la trasmisión, ya que hay que pagar el tiempo de uso del teléfono. Este precio puede ser altísimo, a medida que la distancia aumenta.
Se piensa que es rápido, pero no lo es. Veamos: la velocidad nominal máxima es 9200 baudios (que no es gran cosa), pero puede bajar a una fracción de este valor si las condiciones de trasmisión de la línea no son óptimas. Por supuesto, esto no es controlable por el usuario.
Otra "virtud" supuesta es la seguridad de que el mensaje que llega es entero y legítimo. Puede no ser entero porque puede fallar la trasmisión durante la llegada de las páginas (el sistema no comprueba errores una vez que que empieza cada página). Yo he visto (lo juro) un mensaje en el cual el error se daba en el nombre del destinatario (!).
Pero ahora viene el más "falso" de los postulados: que el mensaje es legítimo, que fue emitido tal cual por un emisor dado. Pues no es verdad, porque al ser una fotocopia se pueden hace fácilmente trampas como les paso a relatar:
Emití un mensaje a a la secretaria de un amigo, firmado por él (hice una copia usando una carta personal previa) mientras el amigo estaba de vacaciones. El mensaje era burdamente mentiroso, pero "coló".
Como bien es conocido por gente de leyes, las fotocopias para que sean verdaderas deben ser "compulsadas" por una tercera persona, generalmente un notario. En realidad, la manera más directa de evitar todos estos problemas es usar el BUROFAX, con lo cual el organismo de Correos es el "compulsador".
¿Y qué se puede usar en lugar del maldito fax? Simplemente, el correo electrónico (e-mail), muchísimo más barato, cómodo y rápido y en el que las trampas antedichas son mucho más difíciles de hacer, casi imposibles. El motivo que queda para no usarlo es que el corresponsal no tenga e-mail, cosa muy rara actualmente en cualquier empresa. Otro motivo podría ser que se quiera enviar un documento "tal cual" en su formato original. Esto se soluciona pasando el documento por "escaner" y enviándolo como adjunto al e-mail.

